Una historia de amor, lucha y superación
Nacimos en 1977 por la iniciativa de cinco familias. Hoy, tras décadas de esfuerzo, somos un referente de dignidad y cuidado integral para personas con parálisis cerebral en Madrid.
Los Orígenes (1977 - 1996)
El primer "Nido" El 7 de noviembre de 1977 se inaugura el Centro de Rehabilitación y Educación Especial “El Nido”.
Fue fruto de la iniciativa de cinco padres de niños afectados de parálisis cerebral que, ante la inexistencia de un lugar que atendiera las necesidades de sus hijos, decidieron unirse. Empezaron como cooperativa en un chalé alquilado en la zona de El Plantío con recursos mínimos.
Tiempos de crisis y resistencia El crecimiento desordenado provocó una grave crisis en los años 90.
Se acumularon deudas y amenazas de cierre, hasta el punto de que varias familias avalaron créditos con sus propias casas para salvar el centro. Fue entonces cuando un grupo de padres decidió gestionar un cambio radical, transformando la cooperativa en asociación.
Nace la Fundación NIDO
En 1996, a la luz de una nueva Ley de fundaciones, decidimos crear la Fundación NIDO como un ente jurídico propio e independiente. Su objeto: ayudar a asociaciones de parálisis cerebral y colaborar estrechamente con el colegio y centro de día de la Asociación El Despertar.
El espíritu de la fundación nace con la vocación de conservar valores fundamentales como la solidaridad, la aportación positiva de las familias y la ayuda mutua.
Construyendo dignidad: Hitos de nuestra gestión
Buscando un techo propio (El Centro Actual)
Era necesario abandonar el viejo chalé. Tras varios intentos, conseguimos la cesión de un antiguo colegio en la zona de campamento. Para rehabilitarlo, acudimos a la entonces ministra de asuntos sociales, logrando financiación a través del 0,7% del IRPF. Así nació el actual Centro El Despertar.
Activismo y Derechos Siempre en la lucha
La fundación lideró la negociación con la administración para mejorar los conciertos económicos, llegando a organizar manifestaciones y quejas al defensor del pueblo. Logramos que la comunidad de Madrid rectificara, beneficiando a todas las asociaciones del sector.
Innovando en el cuidado diario
Programa Respiro y Vida Adulta
Logramos poner en marcha el “Programa Respiro”, permitiendo que las familias dispusieran de fines de semana de descanso. Además, ante el envejecimiento de los usuarios, creamos el "Aula de transición a la vida adulta" y un "Centro de Día" independiente bajo la tutela de servicios sociales.
Salud integral
Clínica dental propia la salud bucal es crítica en la parálisis cerebral. Gracias a Caja Madrid, transformamos un aula en una clínica dental totalmente equipada, donde profesionales voluntarios atienden a los usuarios gratuitamente.
El apoyo de la sociedad y la cultura
Eventos que marcaron época
Para conseguir recursos, la Fundación ha movilizado a la sociedad española:
- Mercadillos solidarios: Con la colaboración de grandes marcas y colas de espera para entrar.
Moda y arte: Desfiles de diseñadores españoles en la casa de américa y subastas benéficas (como la de capones de cascajares).
LAS NOCHES DE SAN NICOLÁS: Conciertos benéficos con artistas como Víctor Manuel, Ana Belén, Aute y muchos más.
Nuestro mayor sueño: La residencia Esther Koplowitz
Una respuesta inesperada
Ante la necesidad urgente de una residencia permanente, la fundación tuvo un sueño: escribir una carta a Esther Koplowitz. Su respuesta fue inmediata, total y conmovedora: ella se hizo cargo del proyecto a través de FCC.
Un hogar lleno de luz
El arquitecto Ricardo Landaluce diseñó un espacio que prioriza la dignidad y la belleza. El resultado es una residencia modélica —única en la comunidad de Madrid—, llena de luz y alegría para nuestros usuarios.